Días 30 de noviembre y 1 de diciembre: “Vitalina Varela” de Pedro Costa

Publicado: 24 noviembre, 2020 de Cineclub Alcarreño en Sin categoría

VITALINA VARELA

Dirección: Pedro Costa
Título en V.O: Vitalina Varela Nacionalidad: Portugal
Reparto: Vitalina Varela, Ventura
Año: 2019 Fecha de estreno: 16-10-2020 Duración: 124 min.
Género: drama
Color 3o en B/N: Color
Guión:
Fotografía:
Distribuidora: Numax Distribución.page1image3116992

Sinopsis:

Pedro Costa, Vitalina Varelapage1image3116800

Leonardo Simões

Vitalina Varela es una mujer de 55 años procedente de Cabo Verde que llega a Lisboa tres días después de celebrar el funeral de su marido, que tiempo atrás emigró. Ha estado esperando este momento durante más de 25 años.

Crítica de Eulalia Iglesias para FOTOGRAMAS:

Desde No quarto da Vanda (2000), Pedro Costa dedica su filmografía a plasmar el universo de los inmigrantes caboverdianos en Lisboa. La progresiva desaparición del barrio en que vivían sus protagonistas ha marcado el paso del cine del portugués de un cierto neorrealismo digital a una estética rayana en el fantástico, entre el cine de Jacques Tourneur y una tradición plástica que se remonta a Vermeer y Caravaggio, que alcanza en Vitalina Varela su cenit extático.

Desde que aterriza en Portugal días después del entierro de su marido, la protagonista que da nombre al film se pasea por un espacio intersticial entre la vida y la muerte, la luz y las sombras, la tierra de origen y el país de acogida, los recuerdos del pasado y un futuro que nunca llegó a ser.

Entre los claroscuros del film, emerge y se rea- firma la figura de esta mujer a quien, como a tantas otras, su marido había dejado atrás, condenada a la invisibilidad y a la espera entre promesas fatuas. Costa convierte el cine en la herramienta de restitución de la esperanza de Vitalina Varela.

2019: Festival de Locarno: Leopardo de Oro – Mejor película, mejor actriz (Varela)

2019: Festival de Mar del Plata: Mejor director (ex aequo) y actor (Ventura) 2019: Festival de Gijón: Mejor película y mejor fotografía

Días 23 y 24 de noviembre: “El Hoyo” de Galder Gaztelu-Urritia

Publicado: 18 noviembre, 2020 de Cineclub Alcarreño en Sin categoría

EL HOYO

Dirección: Galder Gaztelu-Urritia
Reparto: Iván Massagué, Zorion Egileor, Antonia San Juan, Emilio Buale, Alexandra Masangkay, Eric Goode, Algis Arlauskas, Miriam Martín, Óscar Oliver
Título en V.O: El Hoyo Nacionalidad: España
Año: 2019 Fecha de estreno: 08-11-2019
Duración: 94 min. Género: ciencia ficción/thriller
Color o en B/N: Color
Guión: David Desola, Pedro Rivero
Fotografía: Jon D. Domínguez
Música: Aránzazu Calleja
Distribuidora: Yedra Films

Sinópsis:

El futuro, en una distopía. Dos personas por nivel. Un número desconocido de niveles. Una plataforma con comida para todos ellos. ¿Eres de los que piensan demasiado cuando están arriba? ¿O de los que no tienen agallas cuando están abajo? Si lo descubres demasiado tarde, no saldrás vivo del hoyo.

Crítica de Luis Martínez para diario EL MUNDO:

Hay una línea por fuerza delgada que separa lo obvio de lo sólo estúpido. Mantenerse en el lado correcto es, en correspondencia, lo que distancia lo sublime del ridículo. El hoyo es exactamente lo que dice el título: un hoyo; un agujero distribuido en pisos por donde diariamente desciende una plataforma con comida. Los de arriba tienen que elegir (siempre es una elección) entre comer lo que necesitan o lo que les apetece. Si lo primero, hay para todos; si lo segundo, no. Por supuesto, se comportan como los seres humanos que son (y somos) y el desastre es… obvio.

Pues bien, sobre esta evidencia, el debutante Galder Gaztelu-Urrutia consigue una propuesta que hace de la obviedad su reino inexpugnable. Toda ella se dirime en un terreno tan cerca de la parodia como de la metáfora; tan metonímicamente preciso como ácido. Es, como habrán adivinado, sólo retrato: ellos son nosotros. Cosas de la obviedad. El resultado es una de esas películas que bendicen los descubrimientos. Y los asombros. Tan sabia, triste y reveladora que lo mismo remite a La cabina, de Mercero, que a Rompenieves, de Bong Joon-ho (sin olvidar Cube, de Vincenzo Natali). Es más, y no por casualidad, de la evidente lucha de clases (la que también da sentidos a la recién estrenada Parásitos) la que todo lo puede. Lo que queda es una brillante provocación más hiperreal que sólo real empeñada en hacer coincidir la fabulación futurista con la mugre; el costumbrismo con la desesperación; el arte figurativo con la más sucia abstracción. Y estrenada justo antes de las elecciones. Tan obvio. Tan sublime.

Premios Goya 2020: Mejores efectos especiales.
Festival de Toronto 2019 : Sección Locura de medianoche: Premio del público Sitges Film Festival 2019: Mejor película, Dir. novel, FX y Premio del Público

Días 16 y 17 de noviembre: “El Joven Ahmed” de Jean Pierre y Luc Dardenne

Publicado: 10 noviembre, 2020 de Cineclub Alcarreño en Sin categoría

EL JOVEN AHMED

Dirección: Jean-Pierre y Luc Dardenne

Reparto: Idir Ben Addi, Olivier Bonnaud, Myriem Akheddiou, Victoria Bluck, Claire Bodson, Othmane Moumen

Título en V.O: Le jeune Ahmed

Nacionalidad: Bélgica Año: 2019

Fecha de estreno: 05-12-2019 Género: Drama

Duración: 84 min Color o en B/N: Color

Guión: Jean-Pierre Dardenne, Luc Dardenne

Fotografía: Benoît Dervaux

Distribuidora: Wanda Vision

Sinopsis:

En la Bélgica actual, el destino del joven Ahmed, de apenas 13 años, se ha quedado atrapado entre los ideales de pureza del que le habla su imán y las pasiones de la vida.

Crítica de Mirito Torreiro para FOTOGRAMAS:

Si tuviéramos que trazar la cartografía del terrorismo islámico en nuestra Europa de hoy mismo, el corazón de ese territorio estaría no muy lejos del bruselense distrito de Molenbeek, de donde salieron tantos terroristas de los que actúan entre nosotros. Si tuviéramos que decir cuál fue el país europeo que porcentualmente más yihadistas envió a combatir junto al ISIS, este bien podría ser Bélgica. De manera que no resulta extraño que los dos cineastas belgas más y mejor conocidos, los hermanos Dardenne, se adentren ahora por los terrenos del análisis de cómo se llega a materializar la amenaza radical islámica entre nosotros. Es más, ya estaban tardando mucho en hacerlo.

Y, sin embargo, cuando se contemplan las funcionales imágenes de El joven Ahmed, no se puede menos que alabar cómo, una y otra vez (Rosetta, El hijo, El niño), la mirada de los cineastas se está fijando, en realidad, en la historia de un ser inmaduro y con problemas de relación (Idir Ben Addi, sobrio como son siempre los actores dardennianos) que sí, que se está adentrando en los peligrosos meandros del terrorismo. Pero que, ante todo, es eso: joven e inmaduro. Más que abrazar fervientemente la causa del asesinato por motivos religiosos, lo que Ahmed está en verdad haciendo no es otra cosa que encontrar un sentido (equivocado, claro) a su vida. Denuncia dardenniana. Con un estilo en el que la sobriedad formal y narrativa (ausencia de música, elipsis siempre efectivas, contención actoral) se aúna, marca de la casa, con un airado tono de denuncia, El joven Ahmed se adentra en la explicación de cómo un chico de 13 años, sin padre y con acusados problemas familiares (madre con brotes alcohólicos, hermana que lo rechaza por el propio radicalismo antimujer del chico) puede caer en manos de un imán inescrupuloso que lo manipula hasta llevarlo, literalmente, a las puertas del asesinato.

Ese proceso de radicalización, tan funcionalmente contado como a la postre efectivo, lo afecta a él, pero puede encarnarse en cualquiera, de ahí el valor testimonial del film, que habla de Bélgica, pero en realidad está haciéndolo de cualquier otro país o ciudad de nuestro entorno. Sobria como siempre, basada en un guion prodigioso en el que la economía narrativa lo es todo, esta última propuesta de los Dardenne sirve para dejar bien clara no solo la capacidad de ambos directores para analizar la realidad circundante, sino también para hacerlo desde una coherencia autoral digna de todo encomio.

Festival de Valladolid – Seminci 2019: Mejor guion y montaje

Festival de Cannes 2019: Mejor director

Días 9 y 10 de noviembre: “Ara Malikian: Una vida entre las cuerdas” de Nata Moreno

Publicado: 4 noviembre, 2020 de Cineclub Alcarreño en Sin categoría

ARA MALIKIAN

Dirección: Nata Moreno

Reparto: Ara Malikian

Título en V.O: Ara Malikian: Una vida entre las cuerdas Nacionalidad: España

Año:2019 Fecha de estreno: 25-10-2019

Duración: 89 min.

Color o en B/N: Color

Género: Documental

Guión: Nata Moreno

Música: Ara Malikian

Distribuidora: Syldavia Cinema

Sinopsis:

Documental sobre el violinista Ara Malikian. Un viaje por la extraordinaria vida del artista, desde su infancia en Beirut hasta su trayectoria nómada por medio mundo.

Crítica de Ramiro F. Pinilla para CINEMANÍA:

Directora escénica de los espectáculos de Ara Malikian, así como creadora y realizadora de sus videoclips y campañas, Nata Moreno -quien conoció al músico de origen armenio viéndole tocar el violín en la madrileña Sala Clamores- concibió esta película después de recibir en su casa 25 cajas con toda la herencia documental del que fuera su suegro (y padre de Ara). Fotografías, recortes de prensa, entradas, violines, cintas en VHS y películas super-8 que recogen todo el periplo familiar y profesional de Malikian desde su infancia en Beirut -durante la que fue uno más de los niños que sobrevivieron a la Guerra del Líbano (1976 a 1995)– hasta que, afincado en Madrid, se convierte en todo un fenómeno de masas, capaz de llenar por sí solo escenarios como el WiZink Center o la Plaza de Toros de las Ventas. Ante todo, Ara Malikian, una vida entre las cuerdas es found footage, película de metraje encontrado, con grabaciones tan valiosas como la primera aparición televisiva del joven prodigio, tocando en Tele Líbano, o su decisiva actuación en el Concurso Internacional de Violín Pablo Sarasate de 1995, que le abrió las puertas de Europa. Pero la película de Nata Moreno no solo recopila y ordena este metraje biográfico, sino que lo combina también con el relato testimonial de compañeros, amigos, maestros e incluso alumnos del violinista y compositor, reservando para el propio Malikian la voz principal del film, a través de una entrevista desde el salón de su casa y de una voz en off que incide (y por momentos redunda) en el mensaje del poder transformador del arte, y de la música, pese a todas las adversidades, llámense guerras, desesperación, soledad…

Más que en la manera de contar, lo relevante de Ara Malikian, una vida entre las cuerdas está en lo que cuenta: además de los episodios antes difundidos por medio de los espectáculos y de la biografía de este virtuoso del violín (nacionalizado español desde 2014, por cierto), en el film se cartografía su éxodo europeo, desde que recibe una beca para estudiar en Berlín, su paso por Reino Unido y hasta que recala en nuestra capital, trabajando durante siete años como concertino de la Orquesta Sinfónica de Madrid. En este sentido, resulta fabulosa esa grabación doméstica en la que Malikian interpreta al violín La Macarena, o sus recitales con el guitarrista José Luis Montón, quien le introduce al flamenco. Con respecto a las reflexiones del músico, conviene destacar aquí la exitosa (a la vista de los resultados de su última Gira Sinfónica) apuesta que Malikian hace por el arte autogestionado y por devolver los géneros musicales (en este caso, la música clásica, aunque no solo) a su entorno más popular. Aquí, la labor de este atribulado músico y superviviente del exilio (y de la bestialidad humana), es titánica.

Premios Goya 2020: Mejor documental

Premios Forqué 2020: Mejor documental

Días 2 y 3 de noviembre: “La (Des)Educación de Cameron Post de Desiree Akhavan

Publicado: 28 octubre, 2020 de Cineclub Alcarreño en Sin categoría

LA (DES)EDUCACION DE CAMERON POST

LA (DES)EDUCACIÓN DE CAMERON POST – (THE MISEDUCATION OF CAMERON POST)

Dirección: Desiree Akhavan

Reparto: Chloë Grace Moretz, Sasha Lane, Forrest Goodluck, John Gallagher Jr., Jennifer Ehle, Quinn Shephard

Nacionalidad: Estados Unidos

Año: 2018 Fecha de estreno: 05-07-2019

Duración: 90 min. Género: drama

Color o en B/N: Color Fotografía: Ashley Connor

Guión: Desiree Akhavan, Cecilia Frugiuele (Novela: Emily M. Danforth)

Música: Julian Wass

Distribuidora: La Aventura / Good Films

Sinopsis:

Una joven es obligada por su familia a asistir a un centro de terapia para reorientar la sexualidad de jóvenes homosexuales.

Crítica de Jordi Costa para diario EL PAÍS:

Durante un baile de graduación, la cámara se detiene en pequeños gestos que delatan que hay quienes no se están sintiendo demasiado cómodas allí: en especial, las chicas, que no pueden dejar de extender las tiras de un sujetador demasiado ceñido, liberar los pies de unos opresivos zapatos de tacón o poner cara de circunstancias cuando tienen que fotografiarse abrazadas al supuesto galán que no desean. Esa secuencia de La (des)educación de Cameron Post certifica la existencia de una mirada, capaz de construir un discurso cristalino sin necesidad de verbalizar nada, pero, al mismo tiempo, es un momento que puede poner algo en guardia al espectador: ¿no va a resultar agotador que todo, absolutamente todo, tenga que resultar significativo en esta historia en torno a una chica forzada a seguir una terapia de reeducación que le permita superar su identidad lésbica?

El caso es que Desiree Akhavan, la directora, no solo tiene mirada, sino también discurso y, sobre todo, sentido de la medida. También posee la capacidad de manejar un tema que no tiene ninguna gracia mediante un tono que no excluye la incisiva punzada irónica. De origen iraní pero felizmente instalada en Brooklyn, Akhavan, en calidad de actriz, directora y guionista, ha explorado las posibilidades de la autoficción en películas como Appropriate Behaviour (2014) y series como The Bisexual, trabajos concebidos como feliz infiltración en el mainstreamde sus convicciones ideológicas como activista LGTBI. En La (des)educación de Cameron Post Akhavan parte de material ajeno –la novela homónima de Emily M. Danforth, cuya traducción al castellano está anunciada para noviembre-, pero el resultado armoniza a la perfección con el grueso más personal de su trayectoria.

La película aplica el humor de una mirada sofisticada y perpleja sobre este microcosmos de los campamentos religiosos de reeducación, sin olvidar la estratégica y necesaria inflexión dramática destinada a recordar que todo esto no ocurre en ningún planeta extraterrestre, sino, tristemente, dentro de nuestras sociedades democráticas occidentales. No hace falta escuchar a la extrema derecha para topar con la falacia de la homosexualidad como patología curable: hasta el benévolo Sumo Pontífice lo sostiene.

Festival de Sundance 2018: Mejor película

Festival de Valladolid – Seminci 2018: Espiga de Plata