Días 25 y 26 de abril: “Los Exiliados Románticos” de Jonás Trueba

Publicado: 21 abril, 2016 de Cineclub Alcarreño en Sin categoría

Los-exiliados-romanticos_cartel

LOS EXILIADOS ROMÁNTICOS

Dirección: Jonás Trueba Reparto: Vito SanzFrancesco CarrilLuis E. Parés y Renata Antonante Nacionalidades: España Año: 2015 Fecha de estreno: 11-09-2015 Duración: 70 min. Género: Drama Color o en B/N: Color Guión: Jonás Trueba Fotografía: Santiago Racaj Música: Tulsa Distribuidora: Cine Binario

Sinopsis:

Tres amigos emprenden un viaje sin motivo aparente, tan sólo buscando el encuentro de amores idílicos y a la vez efímeros, con la única misión de sorprenderse a sí mismos y seguir sintiéndose vivos. Algunos podrían decir que se trata de quemar las últimas naves de la juventud, mientras que otros hablarán de la decadencia del género masculino.

Crítica de Luis Martínez para el diario “El Mundo”:

“El amor”, escribía Truffaut, “es el único argumento posible, el argumento de los argumentos. Se puede encontrar en cualquier lugar de la vida: en las casas, en las calles, en las oficinas, en las fábricas… estadísticamente se podría afirmar que nueve de cada diez películas tratan del amor… Y no creo que sea suficiente”. Jonás Trueba hace buena la estadística. De momento, cumple. No en balde, él es probablemente el cineasta más ‘truffautiano’ que ha dado, por orden: a) el cine español; b) la familia de la que procede, y c) todos los cineastas con nombre de personaje de Alain Tanner.

‘Los exiliados románticos’ es buena prueba de ello. Y lo es porque en poco más de una hora de duración consigue retratar no una sino tres historias de amor. Digamos que lleva un ‘average’ positivo en su particular marcador amatorio. De paso, y esto es lo relevante, la película se ofrece como la puntual descripción de un zarpazo al tiempo, al verano, a la juventud y, ya puestos, a la propia vida. Al amor. Estamos en verano. Todo discurre en un color cálido que lagrimea. Los personajes se declaran unos a otros, se acarician y prueban el sabor dulce de la piel de sus amantes.

El director se limita a hacer una suerte de tentativa de cine. Es el espectador el que, con los esbozos depositados en la pantalla, tiene que construir una historia que, en realidad, es su propia historia, la de todos. Digamos que la cinta posee un gesto inmediato, cercano, cálido y profundamente vitalista. No quiere ser manifiesto sino carne. Y por ello, ‘Los exiliados románticos’ pelea por transmitir esa misma sensación que, otra vez, Truffaut quería ver en la más maestra de las obras maestras. “Cuando se ve ‘La regla del juego'”, escribió, “se tiene la impresión no de ver una obra acabada sino de asistir a una película en el proceso mismo de rodaje; en cada plano es posible adivinar y hasta ver al propio Renoir organizando las cosas al mismo tiempo que se proyecta la cinta”. Lo que cuenta, en definitiva, es el tacto, la sensación de haber asistido a un arañazo del tiempo.

Para el recuerdo queda la escena en los jardines de Luxemburgo en la que uno de nuestros esforzados héroes se pelea por declararse a su amada en un francés imposible; una única escena que, ésta sí, luce el aspecto de una auténtica declaración de principios. Divertida, trágica y todo lo contrario. Irrenunciable. Sin duda, una carta de amor al amor, al cine.

Festival de Málaga: Premio Especial del Jurado, mejor música

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s