“SOMERS TOWN”.
Director: Shane Meadows. Intérpretes: Thomas Turgoose, Perry Benson, Kate Dickie, Ireneusz Czop, Elisa Lasowski, Piotr Jagiello País: Gran Bretaña Año: 2008. Fecha de estreno: 28-11-2008 Duración: 71 min. Género: Comedia dramática
Tommo se ha escapado de casa y vagabundea por la estación de King Cross (zona norte de Londres conocida como Somers Town), allí encuentra a Marek, un chico polaco que se dedica a fotografiar todo lo que encuentra a su paso y que ha emigrado a Inglaterra con su padre. Juntos hacen frente a una pandilla de matones y ahí se inicia una amistad que los llevará a vivir el mejor verano de sus vidas: colarse en los trenes, poner en marcha un negocio de hamacas para la playa, enamorarse de la misma chica, compartir la primera cerveza, callejear, fantasear con el futuro, tomar conciencia de las injusticias sociales.
La rica y ya larga tradición del cine social británico parece haber encontrado en Shane Meadows uno de sus últimos eslabones. Su última cinta, pone su ojo en la cara oculta de un país antaño poderoso y rico, pero inmerso desde hace décadas en una larga decadencia que repercute, sobre todo, en las capas de la población más desfavorecidas. Unas capas normalmente compuestas en su mayoría por trabajadores afectados por las sucesivas crisis y ajustes económicos. La película aborda temas tremendamente duros, pero Meadows consigue el sorprendente, y aparentemente paradójico efecto, de transformar la sencilla historia en un canto a la vitalidad, a la capacidad de reinventar el mundo de la adolescencia, sobre todo en el caso del pillo Tomo, a quien ninguna calamidad, ninguna desgracia, es capaz de restar un ápice de su deseo de vivir cada día como si fuera el último.
Da pena despedirse, cuando las luces se encienden, de unos personajes como ellos, que incluso han sido capaces de hacernos reír con sus travesuras de niños obligados prematuramente a madurar. Tal es el poder del realizador para convertir nuevos materiales que, en manos de otros, corrían el riesgo de transformarse en meros recortables sin ninguna entidad.



